dimecres, 27 de juliol del 2016

Desde el balcón


Siempre miraba a la calle por el balcón de aquel cuarto piso de alquiler.
Miraba con nostalgia la calle y cómo caminaba la gente, siempre con prisas. Por las noches continuaba ahí, en el balcón, observando como el chico del tercero del piso de enfrente se despide cada noche de su novia con un beso, y como ella se pone el casco y vuelve a subir a la moto y se va.
Y piensa cuántas veces habrá sido otra vecina la que la observaba a ella mientras ella entraba o salía de su portal. Y piensa, también, qué debe ser ahora de esa persona, o si, como a ella, le corre nostalgia y pena en lugar de sangre por las venas al ver la vida pasar.